Estos medicamentos provocan Alzheimer y pérdida de memoria- Te avisamos para que no los uses

Muchos creemos que la falta de memoria o confusión mental son consecuencias del envejecimiento, sin embargo, ¿qué pasa con aquellos que padecen ambos y aún no han llegado a la tercera edad? Es a través de estudios que los médicos han determinado que estos dos males no son exclusivos del envejecimiento en su totalidad, mientras que los científicos aseguran que el cerebro es capaz de regenerar neuronas y reconfigurar sus conexiones durante toda la vida, así que es posible evitar la pérdida de memoria con el paso de los años.

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La pérdida de memoria es la consecuencia de diversos factores; como por ejemplo el consumo de drogas, tabaco y alcohol, golpes o lesiones en la cabeza, privación del sueño, derrames cerebrales, estrés severo, deficiencia de vitamina B12 e incluso la depresión y el Alzheimer.

Además de los anteriores, el consumo de algunos fármacos comúnmente recetados podría interferir en la pérdida de la memoria.

A continuación, te diremos cuáles son los 10 fármacos que contribuyen a la pérdida de la memoria, lo bueno es que, reduciendo la dosis de estos, suspendiéndolos o cambiando el medicamento, podemos frenar este mal. Toma nota y pasa la voz:

Medicamentos para reducir el colesterol (estatinas)

Utilizado principalmente para tratar el colesterol alto.

Al reducir los niveles de colesterol, también afectan la memoria y algunos procesos mentales, ya que al mismo tiempo reducen los niveles de colesterol en el cerebro, en este, dichos lípidos son importantes para la formación de conexiones entre las neuronas, vínculos que subyacen a la memoria y el aprendizaje…

Algunos de ellos son: Atorvastatina (Lipitor), fluvastatina (Lescol), lovastatina (Mevacor), pravastatina (Pravachol), rosuvastatina (Crestor) y simvastatina (Zocor).

Analgésicos narcóticos

Se utilizan para aliviar el dolor causado por la artritis o el dolor crónico moderado a severo.

Suelen inhibir la sensación de dolor dentro del sistema nervioso central y embotan la propia reacción emocional ante el dolor. Ambas acciones están mediadas por mensajeros químicos que también están involucrados en varios aspectos de la cognición. Por consecuencia el uso de estos fármacos puede interferir con la memoria de largo y corto plazo, en especial si se usan durante períodos prolongados.

Algunos de ellos son: Fentanilo (Duragesic), hidrocodona (Norco, Vicodin), hidromorfona (Dilaudid, Exalgo), morfina (Astramorph, Avinza) y oxicodona (OxyContin, Percocet). Estos fármacos vienen en diversos formatos, como tabletas, soluciones inyectables, parches transcutáneos y supositorios.

Anticonvulsivos

Se utilizan principalmente para tratar las convulsiones, trastornos bipolares y del estado de ánimo, manías y dolores neuropáticos.

Estos bloquean el flujo de señales provenientes del sistema nervioso central y todos los depresores del sistema nervioso central, causan la pérdida de la memoria.

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Algunos de ellos son: Acetazolamida (Diamox), carbamazepina (Tegretol), ezogabina (Potiga), gabapentina (Neurontin), lamotrigina (Lamictal), levetiracetam (Keppra), oxcarbazepina (Trileptal), pregabalina (Lyrica), rufinamida (Banzel), topiramato (Topamax), ácido valproico (Depakote) y zonisamida (Zonegran).

Antihistamínicos (de primera generación)

Alivian y previenen síntomas de alergia o resfrío común. Utilizados también para evitar mareos, vómito o vértigo, incluso tratar trastornos de insomnio y ansiedad.

Al inhibir la liberación de acetilcolina, mensajero químico involucrado en una amplia gama de funciones corporales. El cerebro, inhibe la actividad de la memoria y los centros de aprendizaje, lo que puede llevar a una pérdida de memoria.

Algunos de ellos son: Bromfeniramina (Dimetane), carbinoxamina (Clistin), clorfeniramina (Chlor-Trimeton), clemastina (Tavist), difenidramina (Benadryl) e hidroxicina (Vistaril).

Ansiolíticos (benzodiacepinas)

Por lo general este medicamento se utiliza para tratar trastornos de delirio, ansiedad, agitación, prevenir convulsiones y curar espasmos musculares, ya que estas actúan como sedante. También hay quienes recurren a ellas para tratar la ansiedad que acompaña la depresión y el insomnio.

Este medicamento puede llegar a disminuir la actividad en algunas partes del cerebro, como por ejemplo en las que se encuentran involucradas con la transferencia de acontecimientos de la memoria de corto plazo a la de largo plazo. Incluso, este medicamento forma parte del cóctel que elabora el anestesiólogo, para que los pacientes no puedan recordar alguna extraña sensación del procedimiento.

Algunos de ellos son: Alprazolam (Xanax), clordiazepóxido (Librium), clonazepam (Klonopin), diazepam (Valium), flurazepam (Dalmane), lorazepam (Ativan), midazolam (Versed), quazepam (Doral), temazepam (Restoril) y triazolam (Halcion).

Antidepresivos (antidepresivos tricíclicos)

Utilizados para la depresión y trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, desórdenes alimentarios, trastornos hormonales como la dismenorrea severa y los sofocos, también para tratar el dolor crónico y dejar el tabaco.

El 35% de los que consumen este tratamiento reportan algún grado de disfunción de la memoria y un 54% argumenta presentar dificultad para concentrarse. Al bloquear la acción de la serotonina y la norepinefrina, se generan los problemas de la memoria.

Algunos de ellos son: Amitriptilina (Elavil), clomipramina (Anafranil), desipramina (Norpramin), doxepina (Sinequan), imipramina (Tofranil), nortriptilina (Pamelor), protriptilina (Vivactil) y trimipramina (Surmontil).

Píldoras para dormir (sedantes hipnóticos no benzodiacepinas)

También conocidos como fármacos “Z”, estos tratan los trastornos de sueño y el insomnio, también puede ayudar en la ansiedad leve.

Actúan sobre vías y mensajeros químicos del cerebro, produciendo problemas de adicción, abstinencia y otros efectos secundarios como amnesia o conducir a comportamientos raros y peligrosos que no recuerden una vez que se encuentren en sus cinco sentidos.

Algunos de ellos son: Eszopiclona (Lunesta), zaleplón (Sonata) y zolpidem (Ambien).

Ahora que ya lo sabes, consume con moderación estos medicamentos, que su dosis sea baja o bien, busca medicina alternativa, así favorecerás tu memoria incluso, a largo plazo.

Recuerda no auto recetarte nunca, la salud no es un juego y esto no es un diagnóstico. La mejor recomendación es acudir con un médico si comienzas a notar que tu memoria se deteriora.

Comparte y guarda esta valiosa información con tus familiares y amigos.

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